Entre perras te veas (Cómo sobreviví a una pelea de perras Akita sin ser lastimado).




El viernes por la noche fuí a la casa de la familia de Rebeca, en esa casa tienen dos perras de la raza "Akita", a "Yoko" se le notaba que andaba con mucha flojera, Yoko tiene ya varios años con la familia de Rebeca.

Les decía que Yoko tenía flojera porque no se acerco para que yo la apapachara, sin embargo se mantuvo cerca de mí, mientras la observaba abrí la puerta que da acceso a la casa y cuando ingreso, que se aparece "Hanna" y después de eso todo ocurrió en cámara lenta pero muy rápido al mismo tiempo.

Antecedente:

Yoko y Hanna son dos perras "alfa", por lo que he escuchado cuando Rebeca y su familia comentan de éstos perros, yo desconozco sobre el tema. Cuando Hanna llegó a la casa Yoko la recibió muy bien, sin embargo con el paso del tiempo empezaron las diferencias y finalmente el hecho de que ambas no se soportaban.

Sucedió pues que un día, no había nadie de la familia pero sí estaba la chica que les ayuda con el arreglo de la casa. De alguna manera Hanna y Yoko se encontraron y se suscitó la inevitable pelea. La chica se espantó bastante al escuchar los ladridos, gruñidos, etc.


De no ser por unas personas que pasaban por allí (creo que unos vecinos), Hanna y Yoko habrían terminado peor de lo que estaban, desafortunadamente sí se hicieron bastante daño en esa ocasión.

Con este antecedente, era obvio que había que estar muy atento a no mantenerlas cerca una de la otra. Pues esa noche sucedió de nuevo.


Yoko se me quedó observando cuando iba ingresando a la casa, al momento de que yo abro la puerta, de la nada se me aparece Hanna, en la habitación no había luz prendida y el tono del pelaje de ambas les permite camuflajearse un poco lo que me impidió notarla cuando entraba. Además, los perros de ésta raza no ladran y son muy sigilosos.

En cuanto ví a Hanna la sujeté y traté de aventarla lo más lejos posible para tener tiempo de cerrar la puerta, sin embargo al voltearme, Yoko ya se encontraba allí y al tratar de ahuyentarla, al mismo tiempo Hanna ya estaba detrás mío y sucedió lo que supongo ustedes no desearían, estar enmedio de una pelea de perras.

Ignoro cuanto tiempo transcurrió, lo único que sé, es que no pensé en que si las perras me morderían a mí al tratar de separarlas, porque yo jamás me sentí intimidado por ellas, la pelea siempre fue y ha sido entre ellas.


Entre tanto jaloneo, perdí el equilibrio y terminé sentado, finalmente a Hanna pude tomarla de cuello y cadena y a Yoko la pude mantener fuera de la casa empujándola con mi pierna y mano izquierda, pero mi pierna impedía que la puerta se cerrara completamente.

Ignoro cuanto tiempo paso exactamente, pero entre los gruñidos, jaloneos, patadas, manotazos y todo lo que se me ocurría para separarlas y lo que las perras trataban de hacer para poderse lastimar; me fue imposible acumular fuerza suficiente para gritar y pedir ayuda.

A todo esto la Rebeca y su familia estaban en la planta alta en una de las habitaciones y creían que yo estaba jugando con Yoko; hasta les extrañaba que Yoko estaba muy juguetona debido al ruido generado, cuando se dieron cuenta que era demasiado el ajetreo; finalmente bajaron y se sorprendieron de verme en el suelo sentado tratando de separar a la perras; y Rebeca todavía me dice "¿Porqué no gritaste?"

Prendieron la luz de la habitación y se llevaron a Hanna a otra parte y Yoko se quedó en el estacionamiento. Ninguna de las perras se lastimó y lo mejor de todo es que a mí no me hicieron nada, excepto por el hecho de que terminé en el suelo sin poder articular palabra, tratando de separarlas.

¿Cómo sucedió? Hanna es muy inteligente y logro abrir la puerta de la cocina para ingresar a la casa, como no hizo ruido, nadie notó que estaba en la planta baja.

Como les digo... "entre perras te veas".

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