Niños Héroes

Este mes leí un artículo sobre los "Niños Héroes", que resultaron ser no tan "niños", en una revista llamada "Relatos e Historias en México".

Aunque no proporciona las fuentes en ninguno de los artículos o en alguna otra de las secciones de la revista, sabemos que el autor es Alejandro Rosas, quien es un historiador y escritor desde hace veinte años; de algo debe servirnos ese dato.

Para ser breves, el artículo menciona que el 13 de Septiembre de 1847, además de los "niños héroes", habían como ochocientos soldados mexicanos que recibieron apoyo de cuatrocientos elementos del Batallón de San Blas y poco más del centener de cadetes del Colegio Militar.

Resulta ser que no eran tan niños, ya que el rango de edades iba de los catorce a los veinte años, que Juan Escutia no era cadete del Colegio Militar, que falleció junto con Francisco Márquez y Fernando Montes de Oca abatidos a tiros; que la bandera fue atrapada por los "gringos" y fue devuelta hasta el sexenio de José López Portillo.

Que en días previos, se desarrolló una batalla en el Molino del Rey el 8 de Septiembre donde el capitán Margarito Zuazo fue quien tomó la bandera del Batallón Mina y dió origen a la historia (deformada) que hoy conocemos adjudicada a Juan Escutia; como describe el autor, "Los verdaderos héroes no se encuentran en la historia oficial".

Cuando la política interviene, como ocurrió durante el mandato del ex-presidente Miguel Alemán en Marzo de 1947 cuando el (entonces) presidente Harry Truman visitaba nuestro país para conmemorar cien años de guerra entre los dos paises, éste declaró en el antigüo monumento que "un siglo de rencores se borra con un minuto de silencio".

Cadetes del Colegio Militar, tomaron la ofrenda de Truman y la arrojaron a la embajada gringa, a partir de ese momento se recurrió a la historia, realizaron excavaciones cerca del Castillo de Chapultepec encontrándose seis calaveras, las que según el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia)dió a conocer como "auténticas" junto con el Presidente, claro que en aquellos años, nadie pondría en duda su palabra.

Así surgió la (deformada) historia de los "Niños Héroes", que la política se encargó de ir deformando, además menciona el autor que existió otro "niño héroe" cuyo nombre es: Miguel Miramón, pero esa diría la "nana" que es "otra historia".
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