Crónica de una boda anunciada (II).

El día siguiente después de haber recibido a mi mamá y a mi hermana estuve concentrado en el trabajo, fueron días agotadores.

La totalidad del día se me paso resolviendo cuestiones del trabajo y ya no recuerdo que paso esa noche, pero al día siguiente llegaban mi papá y otros familiares.

De nuevo, metido en el trabajo, durante el día ya tuve la llamada de mi papá avisándome que ya
se encontraba en GDL, pero casi no llegaba, todo porque el avión que iba a trasladarlos había salido con demora y como debía tomar un segundo vuelo, les avisaron que iban a tomar un vuelo que los traería hasta la noche.

Afortunadamente no fue así y llegaron tal como lo habían planeado. Claro que cuando salí del trabajo, yo ya tenía planeado pasar por el esmoquin y posteriormente por mi papá al hotel donde se hospedaron una tía, un tío y un primo.

Sin embargo ya me esperaba yo que algo se complicara, justo cuando tenía en mi poder el esmoquin, me comunico con mi papá y me dice que está en pleno centro de GDL, yo en plaza de sol, así que voy por él y vaya que resulto agotador porque en esos días estuvo lloviendo y ya saben como se "transforman" en GDL cuando llueve.

Finalmente llegué por ellos y ahora había que regresar al hotel para ir por sus cosas, de nuevo a sortear el tráfico, después de saludar a mi primo en el hotel, nos fuimos al departamento.

Sin embargo esa noche teníamos reunión en casa de mis suegros, así que allá vamos (tarde) y después de que pasamos por las respectivas presentaciones, un café, un té, un pastel, pláticas y todos muy cansados hasta que por segunda ocasión interrumpí la plática para retirarnos a descansar. Una noche más de cansancio.

Continuará...
Previous
Next Post »