Viaje a Querétaro.

Hace dos semanas estuve en la ciudad de Querétaro, aunque no tuve oportunidad de conocerla bien dado que estuve allí por cuestiones laborales, lo poco que conocí me gusto mucho.

El viaje resulto agradable ya que fuimos cinco personas en una camioneta y fuimos conversando de temas diversos.

Pasamos por Guanajuato y podíamos apreciar desde lejos al "Cerro del Cubilete"


Uno de mis compañeros relataba que en una ocasión estuvo allí con sus hermanos como parte de una visita de un grupo católico al que pertenecía y que durante la noche se alcanzan a distinguir las ciudades que rodean al Cerro.

Dejamos Guanajuato y llegamos a Querétaro poco después de las dos de la tarde y decidimos que antes de iniciar las actividades laborales era tiempo de alimentar al cuerpo y por azarea del destino terminamos en una mesa de un lugar llamado "El Pata".

En este peculiar lugar, nos encontramos con singular récord:



¡56 tacos, 1 flan y 5 refrescos!

Ustedes sabrán si se animan a romper éste récord, nosotros por lo pronto nos enfocamos en acabar lo que habíamos pedido, yo sin demora pedí un "¿Qué me, ves?" acompañado de dos vasos de horchata y un "pastel imposible".

Una vez concluída la ingesta de alimentos y satisfecho el apetito y rebozantes estómagos, debíamos encaminarnos a nuestro destino laboral, mientras podía disfrutar del panorama que la ciudad ofrece como la que aquí les incluyo:


El trabajo requería de privarnos del sueño completamente durante unas doce horas por lo que no fue sencillo y sí por momentos complicado y ardúo.

Cuando todos habíamos concluído las actividades necesarias, decídimos ir a desayunar cerca del hotel donde nos hospedamos (Real de Minas tradicional), por lo que al pasar por la Plaza de Toros, alguien sugirió ir a "El Porton" que estaba cerca del hotel para no demorar más.

El desayuno transcurrió con una charla amena, (claro después de media hora de haber solicitado los alimentos y de que ni siquiera habían servido las bebidas) comentando las incidencias de las actividades, ya que todos los comensales habíamos finiquitado los alimentos solicitados, emprendiamos el camino al hotel para descansar y retornar a casa.

Saliendo de "El Portón" y una vez que nos encontrábamos en la camioneta, uno de los compañeros nos puso sobreaviso indicando que nos hacían falta cosas, las LAPTOPS.

Rápidamente nos bajamos de la camioneta y verificar que nos habían robado, se llevaron cuatro de las seis laptops, suponemos que porque ya no podían cargar mas.

La mía se salvo y ese fue el debut y despedida de mi laptop para viajes del trabajo, mis compañeros procedieron a realizar la denuncia y yo a tratar de conciliar el sueño en mi habitación.

Horas mas tarde, cenamos en el restaurant del hotel y emprendimos el camino de regreso a casa.

Sin embargo me gustaría que las personas encargadas de atender a mis compañeros cuando levantgaron su denuncia, comprendieran que son servidores públicos y que su horario de "atención" deja mucho que desear lo mismo que sus procedimientos, de acuerdo a lo que los compañeros comentaron mientra cenábamos.

No se puede hacer un juicio y maljuzgar a todos los habitantes de la ciudad por este incidente, sin embargo debo decir que Querétaro me pareció un buen lugar para vivir.
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